En su visita a México el próximo 12 de febrero, el papa Francisco abordará diversas realidades que laceran la vida de México, entre ellas, la crisis migratoria.

El territorio nacional se convierte en campo de sangre abonado por intereses mezquinos e inhumanos al explotar estas situaciones de vulnerabilidad de hombres, mujeres y niños, provocando la indignación y señalando las políticas oficiales de hipócritas, falaces e ineficaces.

Fue el mensaje de la Arquidiócesis Primada de México, a través del Semanario “Desde la Fe” y consideró que “México es el lugar donde los migrantes sufren, padecen y mueren”, por lo que consideró que ante la magnitud de la crisis que se vive en ese ámbito, este “ya no debería ser un asunto dejado a la incompetencia de entidades políticas y policiales”.

Así la Iglesia Católica expresó que “contra la supuesta modernización de los programas migratorios levantados sobre discursos adornados y aderezados en el populismo y palabras, los migrantes son objetivo de los negocios del crimen organizado en colusión con las autoridades como mercenarios de muerte”.

“El papa Francisco apela a la conciencia de todos para no ver a los migrantes como extraños y pone en entredicho estas buenas intenciones que sólo en el papel son alabadas y en la realidad representan el fracaso de los objetivos oficiales para mejorar las condiciones de miles en tránsito por el país.

México debería sostener una política fuerte, decisiva y valiente contra los dictados de otras potencias que han maltratado a los migrantes. Y esa será una de las denuncias del papa Francisco en su próxima visita a lugares que se han convertido en tumbas de personas que buscan bienestar y prosperidad.

“Es notable este llamado de la Iglesia para acabar con esta vergüenza de políticas destructoras e ineficaces y apelar a la solidaridad
en defensa de los migrantes señalados como los no iguales a nosotros”.