El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, asistió a la entrega de resolución de registro del Sindicato Nacional Independiente de Jornaleros Agrícolas y Similares, que aglutina a trabajadores del Valle de San Quintín, Baja California, y de la delegación Xochimilco.

En la Sala de Plenos “Artículo 123” de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Distrito Federal (JLCADF), el mandatario capitalino dijo que la firma de la resolución es un avance importante para la vida nacional y un paso en el camino del cambio de la situación de los jornaleros.

“No es una problemática de la región, es una problemática del país que se vio reflejada precisamente porque alzaron la voz, porque tuvo una repercusión por lo sensible que es el tema”, señaló.

Agregó que la CDMX cuenta con cuestiones agrarias que no se dejarán de asumir y trabajar, así como se hizo con el ajuste al salario mínimo.

“El chiste es no cerrar los ojos a las problemáticas, no es que digamos que no existe, la desigualdad me parece que hoy por hoy es uno de los problemas más graves de nuestro país, pero lo importante es no cerrar los ojos”, refirió.

“Es como poner un tapete encima de lo que no quieres que se vea y eso fue lo que se hizo con el salario mínimo, se le puso una losa y esa losa la venía cargando la clase más oprimida, ellos venían trabajando para sostener una supuesta estrategia no inflacionaria”, subrayó.

Reprobó que en San Quintín los jornaleros ganen 120 pesos diarios y sin derecho a prestaciones laborales, cuando en Estados Unidos se pueden conseguir ocho dólares la hora por la misma labor.

“Es un choque con la realidad de lo que se llama la estrategia de trabajo formal, porque son trabajadores formales que tienen peores condiciones que cualquier trabajador informal”, indicó.

Señaló que la CDMX tomó una realidad de los trabajadores de la delegación Xochimilco para reforzar una estrategia de trabajo y compromiso con los jornaleros de San Quintín.

“Nos ocupamos de los temas de la ciudad pero también vemos una problemática nacional que creemos se tiene que trabajar e impulsar, y hoy el llamado es también a la Cámara de Diputados, a la Cámara de Senadores, porque es una tarea de todos”, expuso.

Durante su intervención, la presidenta de la JLCADF, Darlene Rojas Olvera, destacó que las peticiones de los jornaleros fueron un incremento salarial de entre 115 y 130 a 200 pesos, una vivienda digna que incluya servicios de agua potable, drenaje, electricidad y pavimentación en las calles.

Además, solicitaron trabajar en contra del acoso sexual hacia las trabajadoras a partir de la penalización y vigilancia de ello, así como la eliminación del empleo a menores de edad y un alto al desprecio hacia los indígenas.

Explicó que fue evidente la necesidad de una organización sindical que los agrupe y represente a nivel nacional, misma está constituida por 28 integrantes, cinco de ellos de Xochimilco y el resto de San Quintín.