Dado que en 2015, alrededor de 13 millones 583 mil 757 hogares en el país, 41.8 por ciento del total, tomaron alguna medida de protección para evitar ser blanco de la delincuencia, según datos  de la última Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI, se ha incrementado la instalación de alarmas.

Sin embargo, de acuerdo al presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada, Roberto Rivera Mier, se debe acudir con personal capacitado, ya que lo recomendable es recurrir a sistemas integrales de seguridad con una alarma anti-intrusión, servicio de monitoreo que garantice la protección de sus habitantes, por medio de la instalación de dispositivos electrónicos, sensores de movimiento, contactos de apertura, botones de pánico, en puntos estratégicos de la casa, que emiten señales hacia una Central de Monitoreo, la cual debe contar con personal capacitado para atender y brindar un servicio de emergencia, que incluye la intervención de las autoridades así como de servicio médico.

Según la encuesta coordinada por INEGI, cada hogar pudo haber tomado más de una medida de protección y estas incluyen algunas de las siguientes: instalar alarmas, contratar vigilancia privada en la calle o colonia, contratar seguros, adquirir armas de fuego, cambiarse de vivienda o lugar de residencia y otras precauciones.

La misma encuesta revela que en el 2015, un total de 2 millones 533 mil 502 hogares, el 7.8 por ciento del total de 32 millones 505 mil 399 registrados en el país, fueron víctimas de algún acto vandálico o ilícito.