Después de varios años de espera, se aprobó en la Cámara de Senadores la Reforma Política del Distrito Federal.

La discusión tardó varias horas, pero con 74 votos a favor, se aprobó el dictamen que había regresado la Cámara de Diputados con tres modificaciones, una de ellas era modificar el término de salario mínimo para el cálculo del financiamiento público de las actividades permanentes ordinarias de los partidos políticos, para sustituirlo con la “Unidad de Medida”.

La segunda modificación era cambiar la fecha en la que el Instituto Nacional Electoral, publique la convocatoria para la elección de los integrantes de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, esa fecha será a más tardar dentro de los siguientes 15 días a partir de la publicación del decreto de reforma política.

En tercer lugar los candidatos independientes para la Asamblea Constituyente.

El último paso de la reforma política es ser aprobada por la mitad de los congresos locales, es decir; por 16.

Una vez aprobado en al menos 16 estados, el gobierno de la república deberá hacer la publicación correspondiente en el Diario Oficial de la Federación.

El Distrito Federal se llamará de manera oficial, Ciudad de México, conservará su carácter de capital del país  y seguirá siendo la sede de los poderes de la república.

Entre los cambios está el hecho de que el jefe de gobierno, no tendrá que esperar la aprobación de nombramientos como el del secretario de Seguridad Pública o el Procurador capitalino.

Por otra parte las delegaciones se  convertirán en alcaldías, conformadas por sus respectivos cabildos.

Cabe recordar que la Cámara de Senadores ya había aprobado la reforma en el mes de abril y se envió a la Cámara de Diputados donde se le hicieron las tres modificaciones ya descritas.

Ahora se conformará una Asamblea Constituyente para la elaboración de la Constitución local y desaparecerá la Asamblea Legislativa para dar paso al Congreso local.

Es importante mencionar que no surge el estado 32, es decir; no hay una independencia total de la federación, la cual seguirá fijando el techo de endeudamiento de la ciudad.