Tras el tiroteo perpetrado el viernes pasado  en Múnich por David Ali Sonboly, un joven aficionado a los videojuegos violentos, según sus vecinos. El ministro del Interior de Alemania, Thomas de Maziere indicó que es necesario un debate sobre este tipo de entretenimiento.

El funcionario, Thomas de Maziere aseguró que el objetivo no es poner bajo sospecha a todas las personas aficionadas a los juegos de video  ni culpar al menor de edad por sus actos.

Según datos de los investigadores, el atacante disparó en la cabeza a varias de sus víctimas por lo que el comisario de la policía criminal bávara, Herman Utz concluyó que existen probabilidades que el adolescente “se movió por la escena del crimen como en un videojuego violento”.

El homicida padecía “una forma de depresión” señaló el fiscal de Múnich, Thomas Steinkraus-Koch y pidió prudencia sobre la información sobre el joven que era sometido a un tratamiento psiquiátrico.

Carolina Lemus