Durante un partido celebrado el pasado domingo entre los Dodgers de Los Ángeles y los Diamondbacks de Arizona, una chica atrapó una pelota bateada de foul a casi 175 kilómetros por hora.

La muchacha que durante el partido trabajó como «ballgirl», encargada de cuidar que las pelotas no lleguen a las gradas para proteger a los asistentes, tenía 81 por ciento de posibilidades de capturar el batazo, según datos de la Major League Baseball.