Consumir alimentos naturales, preparar sólo los que se comerán durante el día, así como mantenerlos en lugares frescos, son algunas medidas de prevención que recomienda el Instituto Mexicano del Seguro Social  para evitar problemas gastrointestinales por la ingesta de víveres contaminados o echados a perder.

Y es que con la llegada de las temporadas de calor, primavera y verano, la carne, la leche, derivados de la misma, así como pescados y mariscos son alimentos que se deterioran con mayor facilidad, por lo que se debe evitar ingerirlos en la calle.

La doctora Teresa Salazar Cordero, jefa del Departamento Clínico de la Unidad de Medicina Familiar número 45 del IMSS, indicó que dichos alimentos se deben consumir en el menor tiempo posible y evitar guardarlos por periodos prolongados dentro del refrigerador, ya que pueden producirse algunas toxinas por la degradación propia del alimento.