Encubrir la tortura también es un delito, advirtió la investigadora de Amnistía Internacional, Madeleine Penman.

“Se hacen de la vista gorda y no quieren ver lo que está pasando. El encubrir la tortura también es un delito en este país, entonces es alarmante que este delito se siga cometiendo.”

Y es que aseguró que a pesar de que los jueces están obligados a denunciar los casos de tortura, parece ser una simple formalidad a la que no se da seguimiento, además de que existe una revictimización.

Para Amnistía Internacional, la impunidad ha hecho impensable que en México se erradique la tortura. Por ello, hizo un llamado a la Secretaría de Gobernación a redoblar los esfuerzos sobre la tortura y a acabar con la impunidad. También exhorta al Congreso de la Unión a aprobar la Ley General de Tortura.