El cardenal Norberto Rivera Carrera, en la homilía dominical, en la Catedral Metropolitana, aseguró que defender su fe y sus principios como el matrimonio entre un hombre y una mujer, o el de derecho de los niños no es odiar, discriminar o perseguir a nadie.

Porque si bien la Iglesia tiene innumerables enemigos, ésta no puede permitirse odiar a quien piense diferente: “quiero honrar la memoria de un buen amigo recién fallecido el filósofo de Güemes, citándolo: “lo que no es parejo es chipotudo”, versión de lo que dijo otro más amigo de los dos Jesucristo “no hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti”, no pidamos, exijamos el respeto y tolerancia que con todo derechos nos piden y exigen a nosotros”.

En un comunicado, destacó que “la fe cristiana tiene total claridad sobre la dignidad que cada persona posee, independientemente de su credo, origen étnico o preferencia sexual. Exhortó a que se respete a quienes piensan diferente, pero también dijo, se nos respete y caminemos juntos en la construcción de una sociedad fraterna y tolerante”.