La hepatitis C afecta a 170 millones de personas en el mundo, es la principal causa de cirrosis e insuficiencia hepática así como un motivo frecuente de transplante de hígado.
México cuenta con 4 millones de personas que portan el virus y existe un 0.39% en la población que padece esta enfermedad.
Los síntomas más comunes son fatiga, depresión, ansiedad, deterioro cognitivo, dolor muscular y síntomas articulares.
Durante los últimos años, llegaron al mercado nuevos tratamientos antivirales de acción directa y tienen como objetivo prevenir la progresión de la enfermedad hepática.
Se busca que alivien los síntomas y mejoren la calidad de vida, están dirigidos a los pacientes con la enfermedad avanzada.