La filtración de datos ocurrió en el 2014, Yahoo informó a sus usuarios hasta septiembre pasado, cuando dio a conocer que fueron unas 500 millones de cuentas hackeadas.

Uno de los acusados ya fue detenido, en Canadá, y otro ya ha sido colocado en la lista de los más buscados del FBI.

El informante está al tanto del asunto pero pidió permanecer en el anonimato por no estar autorizado a hablar en público sobre ello.

El anuncio surge en medio de medidas para investigar la interferencia rusa en la reciente campaña electoral estadounidense.

Yahoo reveló que había detectado otro ciberataque que data del 2013 y que afectó a unas 1.000 millones de cuentas.