Al presentar su segundo informe sobre el caso Ayotzinapa, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes destaca una obstaculización por parte de autoridades en su investigación.

Tal es el caso del quinto autobús que les fue presentado. Ángela Buitrago aseguró que no es el mismo en el que viajaron los estudiantes.

“El bus que se puso de presente a nuestro grupo no es el bus que salió de la camionera de iguala el día 26 de septiembre de 2014, que sobre elementos permite decir que alguien, que no son los estudiantes, está mintiendo claramente en la investigación.”

El GIEI descarta que los normalistas fueran quemados en el basurero de Cocula. En este sentido, Francisco Cox sostuvo que el último peritaje de la PGR no cuenta con rigor científico.

“Tiene solamente tres páginas de la respuesta de los objetivos planteados en su momento. En opinión del GIEI, este documento entregado no alcanza los estándares mínimos para ser incorporado en un tribunal de derecho por no estar sustentado en razonamiento o metodología científicos. Hay diferencia con el informe de más de 246 páginas emitido por el equipo de antropología forense sobre el supuesto incendio en el basurero de Cocula.”

En su informe, el GIEI reitera que hay indicios de que el crimen organizado está infiltrado en la Policia de Iguala, toda vez que hubo comunicación de 7 agentes municipales con un integrante de Guerreros Unidos la noche de la desaparición, como lo detalla Claudia Paz y Paz, del grupo de expertos.

“Sostuvieron una comunicación constante con un sujeto que aparece en una de las agendas como uno de los presuntos integrantes del grupo guerreros unidos denominado ‘El caminante’. Es evidente que este sujeto sostenía una función de coordinación respecto del resto de los policías de iguala. Es obvio que un diagrama como este demuestra la infiltración en la Policia de Iguala.

El grupo de expertos presentó 22 recomendaciones al estado mexicano ente las que destacan: que las declaraciones o confesiones no sean pruebas al no estar confirmadas sobre todo tomando en cuenta los casos de tortura, dar relevancia a las pruebas periciales, que los informes los hagan organismos independientes a la PGR y sobre todo evitar la revictimizacion al vincular a jóvenes y familiares con el crimen.