Tan sólo de enero a agosto de 2015, el número de casos de niños y adolescentes migrantes presentados ante las autoridades migratorias mexicanas creció un 237 por ciento, de acuerdo con el informe “Niños migrando”, presentado por el Instituto Mexicano de la Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC).

El informe detalla que un gran número de menores, a su paso por México, sufren violaciones a sus derechos fundamentales. Sufren además, detención y deportación de manera violenta y arbitraria, evidenciando así una falta de regulación en las políticas públicas mexicanas para el trato con los niños.

Gerardo Cruz, coordinador del estudio explicó que uno de los grandes retos es garantizar los derechos de niños migrantes y evitar las deportaciones, toda ve que las principales causas de expulsión en sus países de origen son la violencia y la pobreza que experimentan.

“Muchos niños, niñas y adolescentes que salen huyendo de la violencia son retornados a sufrir esa violencia de la que estaban huyendo.”