Ella es una superviviente del cáncer y ahora ayuda a otras personas que sufren ese mal.

A doña Ignacia Fonseca le detectaron cáncer de mama hace tres años. En 2013 la operaron y quitaron el seno del lado derecho. “Fue difícil”, dijo.

Hubo que someterse a procesos complejos, la quimioterapia le estaba mermando la salud, pero no había alternativa. La detección oportuna del cáncer la llevó a conservar lo más preciado que tiene… la vida.

Aun así el proceso de recuperación (Que aún no concluye) implicó que se quedara sin cabello, sin cejas y sin pestañas.

ignacia-cancer-2

Una de sus amigas se le acercó y la invitó a participar en  las actividades de la delegación Benito Juárez, en las llamadas Universidades de la Tercera Edad y los Centros de Desarrollo Social. Doña Ignacia, no estaba bien, la autoestima después de perder un seno y el cabello suele caer y caer…

Sin embargo, la insistencia de su amiga, la llevó a formar parte de las actividades a las que la invitaron, había que valorar porque los efectos de las quimios la llevaron a no tener el 100 % del control de una de sus manos, “Tiembla mucho”, nos contaba.

En ese momento recordó que ella era secretaria y que en aquel tiempo incluso se dio el tiempo de tomar un curso porque quería ser estilista… ¿Pero cómo hacerlo si ya una de sus manos no le ayudaba mucho?, también solía entrenar nado en la Alberca Olímpica… “Ya hasta me echaba mis clavados”, comentó. Y aunque la oncóloga le dijo que podía llevar a cabo sus actividades normalmente, ella se sentía mal con los químicos de la alberca, así que tuvo que dejarlo también.

Dadas las circunstancias, no había muchas opciones, por eso decidió sí asistir a las actividades que la delegación organiza para adultos mayores.

ignacia-cancer-3

Así empezó su verdadera recuperación, conoció a algunas personas, le empezó a salir el cabello y creció su actividad a medida que pasaba el tiempo. Pero hubo algo.

Una de sus actividades es la que la llenan de emoción y de alegría.

Ahora además de los talleres de la delegación Benito Juárez, en los que participa, asiste todos los miércoles al hospital Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social, forma parte de  la agrupación “Nueva Imagen” y su labor es de ayudar a las y los pacientes a cubrirse la cabeza, – recuerden que muchos de ellos ya no tienen cabello- para ello utilizan las Pashminas, que son tejidos de lana de cachemir o de otros materiales, que comúnmente se observan en los cuellos de las mujeres, en este caso, Ignacia les enseña a los pacientes a utilizarlos y les muestra cual es la mejor forma de colocarlo.

No se trata de poseer una técnica para formar un turbante o para colocarlo en las cabezas, se trata de un gesto con el que los enfermos se sienten felices, no es estética, es autoestima.

Por el hecho de estar los miércoles en el área de oncología del Hospital Siglo XXI, en el tercer piso, desde las 9 y hasta las 10:30 de la mañana lo único que recibe son sonrisas y eso la hace feliz.

Ella ahora recomienda disfrutar la vida como ella lo hace con esa segunda oportunidad que tiene, “Hay que vivir alegres, triunfadoras porque somos triunfadoras, y con mucho orgullo y con mucho amor porque eso nos saca adelante”, aseguró con firmeza y con los ojos a punto de las lágrimas.

El 19 de octubre es el día internacional del cáncer y Doña Ignacia pide ayuda para que se donen Pashminas, porque durante esas fechas llegan muchas personas a al Siglo XXI del IMSS y no alcanzan las que hay. Quienes puedan y quieran, pueden hacérselas llegar los miércoles de 9 a 10:30 de la mañana, al tercer piso de  Oncología, para que la mujer de 66 años superviviente del cáncer de mama, estará arreglándolas y ayudando a otros enfermos a colocarlas en sus cabezas.