A pesar de los operativos por parte de las autoridades del gobierno capitalino, para combatir el comercio informal al interior de los vagones del metro, este problema aún se sigue registrando.

Bocineros, vendedores de libros para “aprender fácil y rápido matemáticas”, pomadas, encendedores, llaveros, juguetes, pasadores para el cabello, entre otros, siguen recorriendo los vagones de este medio de transporte público.

En pequeñas mochilas o bolsas donde guardan su mercancía, es como los vendedores informales buscan burlan los operativos de las autoridades.