El entorno internacional para el próximo año, será muy complicado debido a la normalización de tasas de interés en Estados Unidos, una baja en el precio de la mezcla mexicana, fortalecimiento del dólar, la desaceleración de la economía China y la recesión por la que atraviesa Japón y otras economías desarrolladas como Canadá, todo esto obliga al gobierno a seguir revisando a la baja el gasto corriente del Estado para hacerlo más eficiente.

Y es que luego de que este miércoles la Secretaria de Hacienda, publicará el decreto por el cual se expide la ley de ingresos para la Federación para el 2016 de más de 4.7 billones de pesos, Ernesto O’Farril Santoscoy, presidente de la Comisión de Análisis Económicos del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, lamentó que en el presupuesto haya una disminución del gasto corriente de solo 4.7 por ciento mientras que el gasto de inversión se reduce en más del 20 por ciento.

El especialista dijo que se calcula que en los tres primeros ejercicios de esta administración, el endeudamiento público ha aumentado en 11 por ciento del Producto Interno Bruto, por lo que de seguirse endeudando a ese ritmo implicaría poner en riesgo la estabilidad futura de la economía, mayores tasas de interés, un mayor déficit fiscal, más recortes en el gasto, así como una mayor vulnerabilidad de la moneda nacional, de la economía, menos crecimiento y empleos.