A pesar de que el recorte en el gasto público y el aumento en las tasas de interés como medidas preventivas para hacer frente a la volatilidad financiera que se vive a nivel internacional, son una buena señal en la tarea fundamental de preservar la estabilidad macroeconómica, es necesario acompañar el esfuerzo de ajuste macroeconómico con políticas públicas efectivas que permitan mejorar las condiciones para la inversión productiva y la creación de empleos formales.

 

Así lo considero el presidente del Consejo Coordinador Empresarial Juan Pablo Castañón, quien dijo que no se puede afectar más la inversión productiva como tampoco la generación de fuentes de empleo y mejorar la calidad de los empleos.

 

“El problema reside en la precariedad de la mayoría del empleo que creamos en México. Como se puede observar, el empleo que generan las personas que están ocupadas, en la mayor parte está en la economía informal…Esa circunstancia explica, en gran medida, la lentitud de la recuperación del poder adquisitivo y el impacto limitado de ésta y del empleo en el crecimiento…Apenas poco más de 20% del total de la población ocupada en el país tiene ingresos superiores a tres salarios mínimos. Hay una inscripción histórica a la seguridad social, pero la precariedad laboral ha crecido”.

 

El líder de los empresarios a nivel nacional dijo que aunque los nuevos ajustes no tocan de forma sustantiva a inversiones de alta prioridad, la reducción acumulada en el gasto de capital durante el 2015 y lo que se prevé para este año ya equivale a 0.7% del PIB, una cantidad muy importante, sin contar la parte de Pemex que se detallará en los próximos días.