Rocío Miranda Pérez, Presidenta Nacional de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina, aseguró que en México sólo existen doce programas, a nivel federal, que atienden la problemática de la mujer en el país y de ellos tres están enfocados a la mujer rural, campesina e indígena, población que supera los 14.1 millones de habitantes, quienes están fuera del empoderamiento económico y productivo.

En entrevista, dijo que las mujeres indígenas “debieran ser tratadas con acciones afirmativas con programas ex profeso para que ellas puedan no solamente tener atención en estas condiciones de pobreza básica sino tener empoderamiento económico a través de programas que les ayuden a elevar su planta productiva”.

Sostuvo que en 2015, las mujeres ocupadas en la zona rural del país sumaron más de tres millones, lo que representó 16% del total de población femenina ocupada a nivel nacional como lo reconoce el Instituto Nacional de la Mujer.

Afirmó que sólo Sagarpa, Sedesol y Secretaría de Economía, aplican programas focalizados para la mujer rural e indígena (Programa de Apoyo para la Productividad de la Mujer Emprendedora; Programa Oportunidades y Fideicomiso del Fondo de Microfinanciamiento a Mujeres Rurales), sin embargo éstos no se escaparon del recorte presupuestal más reciente.

Por ello, advirtió, es urgente contar leyes federales y estatales que den empoderamiento constitucional a este  sector a través de programas sociales lejanos a la transversalidad y sí unitarios para que, desde lo local, se concrete el desarrollo nacional en materia de producción de alimentos ya que la mujer es quien sostiene la soberanía alimentaria en las zonas más marginadas del país.