El calor favorece la proliferación de bacterias cuando los alimentos permanecen fuera de refrigeración por más de una hora y cuando se ingieren, pueden ocasionar infecciones gastrointestinales

“de productos como son pescados y mariscos, la descomposición es más rápida y si no tienen un proceso de refrigeración adecuada, es más fácil que se echen a perder y que produzcan daño o una gastroenteritis”

imageMaría de Fátima Higuera, jefa del Servicio de Gastroenterología del Hospital General de México, dijo que algunos de los síntomas que se presentan durante la temporada de calor, principalmente en niños y adultos mayores son: diarrea, vómito, cólico y dolor abdominal, evacuaciones disminuidas o de consistencia líquida y fiebre.

Sin medicamentos, los pacientes con infecciones gastrointestinales se pueden recuperar de 24 a 72 horas, mediante una hidratación adecuada y el consumo de alimentos fáciles de digerir como fruta cocida, arroz y pan tostado, indicó.

En caso de que el paciente no reporte mejoría o empeore su condición, debe acudir a la unidad de salud para recibir el tratamiento adecuado.

Para evitar la gastroenteritis, la comida debe mantenerse en frío, especialmente pescados y mariscos, ya que se descompone rápidamente. Lo mismo sucede con los productos lácteos como quesos, crema y leche.

Las carnes frías o los productos cárnicos, en general, desarrollan bacterias en un lapso de dos a tres horas. Para evitar los problemas gastrointestinales durante esta temporada, sigue estas recomendaciones:
Lavarse las manos con agua y jabón o utilizar desinfectante como el alcohol en gel antes de comer y después de ir al baño, y previo a la preparación de alimentos.

Usar agua hervida, desinfectada con cloro o plata coloidal o embotellada para beber y preparar alimentos.

Lavar con agua y jabón o desinfectar con tres gotas de cloro por litro de agua todas las frutas y verduras.

Consumir alimentos bien cocidos o fritos.

Evitar consumir alimentos crudos en la calle, especialmente pescados y mariscos.