Dado que el acné tiene mayor incidencia entre los 15 y 20 años, tanto en mujeres como en hombres, aunque hay casos en los que persiste después de la tercera década de la vida o se presenta sin antecedentes durante la adolescencia, debido al uso de cosméticos, consumo de vitaminas, anticonceptivos orales o disfunción hormonal, es considerado uno de las principales causas de consulta en el dermatólogo.

Y aunque es una enfermedad multifactorial, inflamatoria, no infecciosa, que afecta en especial los folículos pilo-sebáceos, que se presenta sobre todo, en la cara, pecho y espalda, lo cierto es que puede afectar en forma muy importante la calidad de vida de quienes lo padecen, porque implica un gran impacto psico-social, especialmente en los adolescentes.

Por ello, Gladys León Dorantes, vice-presidenta de la Fundación Mexicana para la Dermatología (FMD), te recomienda acudir con el especialista para determinar el tratamiento adecuado, y evitar el uso de remedios caseros o de productos ‘milagro’, que pueden empeorar en muchas ocasiones la gravedad de la inflamación.