El gobierno de los Estados Unidos considera que tras el trágico terremoto ocurrido en enero de 2010 en Haití, la situación ha mejorado y por ello, la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) anunció la reanudación de deportaciones de ciudadanos haitianos que se había mantenido limitada desde 2011.

En un comunicado, el secretario de Seguridad Nacional de la unión americana, Jeh Johnson, afirmó que desde el 21 de septiembre ordenó la aplicación de la ley migratoria con respecto a los ciudadanos haitianos de acuerdo con la práctica que se lleva a cabo con los ciudadanos de otros países.

Estas políticas priorizan la deportación de criminales convictos, individuos sentenciados por crímenes menores significativos o reincidentes, e individuos aprehendidos en los puertos de entrada intentando entrar ilegalmente a los Estados Unidos.

Los ciudadanos haitianos amparados por el Estatus de Protección Temporal no serán afectados, tampoco los que han residido continuamente en los Estados Unidos desde el 12 de enero de 2011.