José Alberto Espejel, un estudiante de Ingeniería Ambiental, creó un biocombustible ecológico, con el lirio acuático de Xochimilco, el cual es considerado una plaga.

El joven mexicano diseñó el biocombustible cuando aún estudiaba la preparatoria en el Centro Universitario México y una profesora lo retó a transformar en algo útil el lirio.

Cabe destacar que en la actualidad, el país importa bioetanol de Estados Unidos, por lo que el joven científico sueña con producir su propio combustible.

También, espera patentar el proceso de su bioetanol, además de incorporarse a un proyecto de investigación que busca crear un filtro de CO2 para las grandes ciudades.