llave CDMXEn un acto fuera de protocolo y agenda, el Papa Francisco recibió el sábado en el Zócalo capitalino, las Llaves de la Ciudad de México por parte del Jefe de Gobierno, Miguel Mancera.

Tras su salida de Palacio Nacional, donde se reunió con el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, Su Santidad recorrió un tramo del circuito de la plancha en el Papmóvil, para dirigirse a la entrada de la Catedral Metropolitana.

Ahí, a escasos metros del acceso principal, se montó un escenario de madera con alfombra roja, muros “verdes” y macetones. Al fondo fueron colocadas las banderas de México, el Vaticano y la Ciudad de México.

En un acto que duró escasos tres minutos, el mandatario local entregó la llave de plata fina y el pergamino que lo condecoran como Huésped Distinguido.

El Santo Padre a su vez, entregó la Medalla conmemorativa del viaje apostólico, como un obsequio al mandatario local.

Tras un rápido intercambio de palabras y agradecimientos pero sin discursos de por medio, el Primado de Italia ingreso a la Catedral Metropolitana para sostener una reunión con Obispos.

Una vez dentro, el mandatario local le entregó la medalla y las Alas de la Ciudad de México.

La Llave de la Ciudad la otorga el Gobierno de la Ciudad a presidentes, ministros, alcaldes, artistas o celebridades que destaquen por su trabajo en distintos ámbitos.

En este caso, esta distinción se le otorga a Su Santidad por ser el máximo representante de la Iglesia Vatólica y es una forma de reafirmar lazos de amistad entre la capital de México y el Estado Vaticano.