Los malos hábitos en la alimentación, falta de ejercicio, obesidad, diabetes, colesterol alto, y una vida sedentaria son las causas de las 170 muertes por cada 100 mil habitantes relacionadas con enfermedades cardiovasculares en México.

Cifra que no sólo se ha mantenido del 2002 al 2012, sino que va en aumento, a diferencia de otros países como Guatemala que de 170 bajo a 140 y en Estados Unidos de 300 a 170, en este periodo.

 Juan Verdejo, director de enseñanza del Instituto Nacional de Cardiología, destacó que “todos estos elementos nos están llevando de manera progresiva a que tengamos un número muy importante de insuficiencia cardiaca e infartos al miocardio, que es lo que eventualmente va a seguir incrementando y causando la muerte de la mayoría de la población en México”.

Destacó que de las 560 muertes que se reportan cada año, el 25 por ciento, es decir de 130 a 150 defunciones están relacionadas con enfermedades cardiovasculares.

Las cuales se presentan con mayor incidencia en los estados del norte de país.