La pobreza, la desigualdad y otras condiciones de desventaja, se relacionan con gran parte de los trastornos mentales.

En el caso específico de la locura, intervienen aspectos tanto genéticos como sociales. Esto lo asegura la investigadora de la Facultad de Psicología de la UNAM, María del Carmen Montenegro Núñez.

La especialista dijo que en muchas ocasiones este desequilibrio mental, se manifiesta en una percepción distorsionada de la realidad, pérdida de autocontrol, alucinaciones y comportamientos absurdos.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud del año pasado (2015), en México uno de cada cuatro habitantes de entre 18 y 65 años había padecido en algún momento de su vida un trastorno mental, pero sólo uno de cada cinco recibía tratamiento.

 

La académica agregó que en este renglón las posturas suelen alinearse en dos ejes:

  • El de la Clasificación internacional de enfermedades mentales, publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)
  • El del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

Con el tiempo, este escenario se ha hecho más complejo: La edición de la OMS consideró 106 tipos de estas afecciones en 1952; 182 en 1968; 256 en 1980; 292 en 1987, y se incrementó a 297 en 1994, subrayó Montenegro Núñez.