A pesar de que nuestro país cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos, y un recorte de 31 mil 500 millones de pesos al gasto corriente, para hacer frente al impacto que se tenga con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, México no debe confiarse, sobre todo cuando tiene conflictos sociales, violencia en estados y generar un clima de negocios e inversiones más favorable.

Así lo afirmó el presidente del CCE Juan Pablo Castañón, quien si bien calificó como oportuno y sensato la reacción de las autoridades financieras, también advirtió que es imperativo tener las variables sociales en orden.

Agregó que los programas de coordinación entre las corporaciones policiacas y de seguridad municipales, estatales y federales, deben de ser resueltos en materia legislativa.

En este sentido dijo que las autoridades federales deben seguir
con mucha atención el desarrollo de los acontecimientos, y estar preparados para actuar con prudencia, pero también con visión y la capacidad de ser flexibles.

Sobre todo, insistió no descuidar las diversas tareas que hay que realizar para apuntalar los fundamentos de la estabilidad macroeconómica.