No permitas que el paso del tiempo acabe con tu figura.

El busto puede perder firmeza por diferentes causas, desde el embarazo hasta en el momento de adelgazar varios kilos, la mala postura o el paso de los años. Si quieres que luzcan firmes y bien tonificados, no te pierdas los siguientes ejercicios para reafirmar el busto que puedes practicar en casa o en el gimnasio.

Antes de llevar a cabo una rutina de ejercicio, ya sea para reafirmar el busto como para cualquier otra parte del cuerpo, es necesario que realices movimientos de calentamiento por 5 o 10 minutos. Esto evitará lesiones musculares. Por otra parte, recuerda mantener una buena postura y la espalda lo más recta posible.

Siéntate en una silla, siempre con la columna apoyada en el respalda, lo más derecha que puedas. El estómago hacia adentro y los pies apoyados completamente en el suelo. Toma una pesa en cada mano y levántalas hasta la altura de los hombros, por delante del pecho. Los codos deben formar un ángulo de 90° a los laterales del cuerpo.

Levanta los brazos, pero sin llegar a estirarlos completamente, así tus codos no se resentirán. Mantén la posición durante cinco segundos y baja lentamente a la postura inicial. Haz tres series de cinco repeticiones y aumenta la cantidad a tres series de diez repeticiones al primer mes.

En la misma posición sentada que en el ejercicio anterior, con una pesa en cada mano, enfrenta las palmas. Siempre manteniendo los codos flexionados. Abre los brazos hacia tus laterales. Cuando haces este movimiento, inspiras.

Cuando los cierras, exhalas. Haz tres series de cinco repeticiones la primera semana, tres series de ocho repeticiones la segunda y la tercera. Al primer mes, debes estar haciendo tres series de diez repeticiones.

Es un ejercicio muy eficaz, que si bien requiere de ciertas técnicas y práctica, podrás hacerlo sin problemas. No necesitarás ningún elemento adicional, por lo que cualquier momento del día es ideal para entrenar.

Párate frente a la pared, separa los pies a la altura de las caderas. Coloca en la pared las palmas de las manos, a la altura de los hombros. Los brazos deben quedar estirados y paralelos entre sí. Flexiona los codos lentamente, haciendo flexiones, sin mover las manos de la pared. Cuando llegues lo más abajo posible, cuenta hasta tres y sube. Haz unas diez repeticiones, descansa un minuto y vuelve a empezar.

Un ejercicio más que sencillo y popular. Consigue dos pesas de unos 2 kilos cada una. Siéntate con la espalda recta, en una silla, los pies apoyados completamente en el piso. Toma las pesas con las manos y estira los brazos, tienen que quedar rectos tocando las orejas.

El siguiente paso es juntar por encima de la cabeza las pesas. Cuenta hasta tres vuelve a la postura inicial. Haz tres series de ocho repeticiones con un descanso de 30 segundos entre cada serie. Para comenzar también puedes hacerlo sin pesas.

Es un ejercicio algo complejo que tal vez quieras poner en práctica cuando los demás ya estén practicados. Siéntate apoyando bien la espalda y mantén en cada mano un peso de entre 2 y 5 kilos, según tus posibilidades.

Estira los brazos a los laterales y luego dobla los codos, para que queden a 90° las manos. Levanta los brazos hasta estirarlos por encima de la cabeza y regresa a la postura inicial. Ten cuidado de no bajar demasiado, siempre deben quedar a la altura de los hombros. Realiza ocho o diez repeticiones, Descansa un minuto y haz otra repetición.