Para los industriales del país, septiembre fue un mes particularmente difícil para la economía, la moneda nacional y el sector ya que la economía pierde dinamismo, el peso se depreció y la industria continúa debilitándose, por lo que de continuar esta combinación en lo que resta del año, cerraremos 2016 con una economía cuya tendencia dominante es a la baja, mas que a la reactivación.

Así lo advirtió la Confederación de Cámaras Industriales, quien en su radiografía de la Economía y de la Industria, destaca que la generación de empleos también comienza a debilitarse.
Asimismo destaca que aun cuando el mercado interno sigue siendo el principal impulsor de la actividad económica, comienza a perder vigor. Sectores y empresas fabriles han recibido un fuerte impacto en sus estructuras de costos por la depreciación del peso, además de que a pesar de los esfuerzos realizados para evitar su traslado a los precios finales, la inflación reaparece en el escenario nacional.

La Concamin precisó que el aumento de medio punto porcentual en la tasa de interés, reducirá la volatilidad, evitará que la depreciación contamine las expectativas inflacionarias y ofrecerá certidumbre a los agentes económicos en torno al control de la inflación.

Sin embargo, advirtió que esta decisión elevará el costo del financiamiento bancario a empresas, personas físicas con actividad empresarial y familias, lo que impactará la inversión, el consumo y el crecimiento de la economía, en momentos en los que estos tres indicadores avanzan a un ritmo cada vez menor.

En este sentido, confío en que la competencia en el sector financiero permitirá asimilar esta decisión sin ocasionar daños mayores a la planta productiva y el bienestar de los hogares.