La Procuraduría General de Justicia de Michoacán atrapó a los presuntos homicidas del sacerdote de Puruándiro, José Alfredo López Guillén.

El clerigo fue privado de su  libertad el pasado lunes 19 de septiembre, luego de que fuera saqueada la casa parroquial de Janamuato.

La agencia explicó que elementos de la Policía Ministerial lograron las detenciones el fin de semana, luego de que obtuvieron las órdenes de aprehensión correspondientes y los inculpados se encuentran a disposición de un juez en el Penal de La Piedad.

Los presuntos homicidas al parecer son dos, uno de los cuales mantenía relación de amistad con el cura López Guillén, quien por ello le abrió las puertas de la casa parroquial cuando lo visitaron el día de los hechos.

Esta tarde, el procurador José Martín Godoy Castro dará a conocer los pormenores del caso.