El mundo no debe elegir entre la guerra contra las drogas y su legalización, advierte la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE).

El organismo de Naciones Unidas asegura que las medidas basadas en la represión contra el problema del narcotráfico contradicen el espíritu de las convenciones internacionales, toda vez que la salud y el bienestar de la población debe ser el centro de una política equilibrada.

En un informe presentado por el JIFE se señala varios países de América Latina han solicitado un cambio de rumbo en los enfoques represivos que han imperado en las últimas décadas.

Por otro lado, el documento muestra que se mantiene la tendencia de los últimos años en que el consumo de drogas clásicas como el cannabis, la cocaína y la heroína se ha estabilizado a nivel global, mientras que las sustancias sintéticas son las que cobran auge.