De acuerdo con un análisis realizado por la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos, consumir alimentos bajos en calorías afecta el organismo, provocando debilidad, fatiga, intolerancia al frío, mareos, estreñimiento.

La universidad realizo un estudio a 36 voluntarios quienes se sometieron a una dieta por seis meses con solo mil 600 calorías al día y con una actividad física de 35 kilómetros de caminata a la semana.

Durante ese tiempo los voluntarios se sentían apáticos, sin energía física, sin motivaciones personales e irritables; además trataron de mantener la comida por más tiempo en la boca con la intensión de prolongar el proceso de ingerir alimentos.

Al terminar la dieta los voluntarios aumentaron el número de calorías consumidas y mejoraron tanto su aspecto físico como emocional, sin embargo, los cambios de ánimo fueron más pronunciados.