Tras los comentarios vertidos por el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, quien durante una evento soltó la frase “A una niña gorda no la quiere nadie”, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos hizo un llamado a que autoridades y servidores públicos se abstengan de realizar declaraciones que estigmaticen a las personas cuya dignidad debe ser respetada.

A través de un comunicado, el organismo nacional expresa que no comparte la idea de etiquetar a ningún individuo, menos aun cuando se trata de menores de edad, quienes conforman un grupo en situación de vulnerabilidad y en cuyo caso debe imperar el interés superior de la niñez.

La CNDH subraya que estos grupos vulnerables requieren de la mayor atención, especialmente de servidores públicos, quienes deben conducirse con trato amable y digno.