La Unión Nacional de Padres de Familia reprobó la postura de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, de anunciar la posible suspensión de clases en el inicio de ciclo en las entidades de Oaxaca, Guerrero Chiapas y Michoacán que podría afectar a más de cuatro millones de estudiantes.

Consuelo Mendoza García, presidenta del organismo propuso que si los profesores, por cuestiones políticas o de cualquier otra circunstancia, deciden no dar clases, se les permita brindar la instrucción académica a los propios padres de familia, empresarios, sociedad civil organizada, alumnos universitarios o cualquier persona interesada en la educación, y realizar las evaluaciones por medio de exámenes, como sucede con el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).

Consideró que no puede seguir sucediendo es la pérdida de días de clases para los alumnos mexicanos, con la promesa incumplida en cada ciclo escolar de reponerlos

Solamente en el ciclo escolar pasado se perdieron alrededor de 70 días en diversas escuelas del país por paros, plantones y marchas en los que participaron sus maestros.