Caminar en busca de dónde  se puede comprar más barato, regatear, sustituir carne por otro alimento o simplemente “echarle más agua a la sopa o frijoles”, es lo que hacen las amas de casa para poder llevar el mandado.

Y es que el jitomate, carne de res, cerdo e incluso pollo, así como aguacate, cebolla, chile poblano, huevo, son los alimentos que más han subido sus precios en lo que va de año, lo que ha provocado que para comprar la comida, los jefes de familia hayan aumentado entre 200 y 400 pesos el gasto.

Los jefes de familia y amas de casa han calificado como una burla que por un lado, el gobierno diga que la luz a las familias no sube, pero aumentan gasolinas y diésel.