A pesar de que hoy México goza de un clima de negocios notablemente más benéfico que el de hace un mes, debido a que el precio del petróleo ha repuntado, y se percibe una disminución en los riesgos para las economías de Estados Unidos y China y los mercados internacionales se han calmado, el recorte en el gasto público, que aplicó el gobierno mexicano, provoco que analistas financieros redujeran su estimación de crecimiento económico para este año.
Joaquín Gándara, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivo en Finanzas, explicó que las medidas que tomaron las autoridades financieras el pasado 17 de febrero dan certidumbre, pero no se puede negar que esto provocará una baja en la meta del crecimiento del PIB.
Ante esto dijo que el instituto ajusto a la baja su proyección de crecimiento económico de este año de 2.6 a 2.4 por ciento.
“Las medias anunciadas el pasado 17 de febrero por las autoridades financieras de este país, generan un entorno de certidumbre de mayor estabilidad macroeconomía, pero subir la tasa de política monetaria y una reducción en el gasto público, pues tienen un impacto en el crecimiento de corto plazo.”