El consumo del alcohol durante el embarazo puede producir daños en la salud del bebé como limitar el riego sanguíneo, alteraciones en el sistema nervioso central y déficit de atención o retrasar el crecimiento intrauterino

“cuando el nivel de alcohol es muy alto, llega a producir alteraciones a nivel de las células, del sistema nervioso central y lo que son las arterias umbilicales, nada más que el bebé nazca pequeño y le cuesta trabajo llegar a su percentil de crecimiento adecuado, hasta llegar a tener alteraciones del sistema nervioso central, en un retraso psicomotor”

Así lo dijo, Luis Fernando Castro, adscrito a la Unidad de Cuidados Neonatales del Hospital de la Mujer.

Recordar que el alcoholismo en la gestación puede incentivar microcefalia y defectos en el coeficiente intelectual, aunque no genera adicción en el bebé, como ocurre con otro tipo de psicotrópicos; sin embargo, les provoca daño físico de por vida.