La vivienda de Carlos Rosete ubicada en el talud de Santa Fe que ha registrado deslaves, será demolida a como dé lugar, ya sea por el particular o por las propias autoridades.

 

“La ley nos dice que si no lo hace el particular lo hace el gobierno, y obviamente se le abre un crédito fiscal forzosa que va a cargo del particular, lo hace el gobierno y después se le cobra al particular”.

Tras comparecer ante Diputados de la Asamblea Legislativa, Miguel Salazar, jefe delegacional en Cuajimalpa, señaló que como parte de las acciones de mitigación, al particular se le dio un plazo de 48 horas para iniciar la demolición, plazo que se venció este viernes a las 11 horas.

Sin embargo, Manuel Granados, Consejero Jurídico, quien también compareció ante legisladores, aclaró que Rosete aún tiene la posibilidad de impugnar o amparase, algo que es poco probable que proceda debido a que está en riesgo la vida de los vecinos.

Mientras se definen las acciones legales a seguir, el lunes comenzarán los trabajos con maquinaria pesada en los otros dos frentes donde se debe reforzar el talud.

Con respecto a las dos antenas de telecomunicaciones que fueron colocadas en el talud, el delegado en Cuajimalpa, dio a conocer que ya se investiga la presentación de documentación apócrifa por parte de una de las empresas, así como por parte de Rosete.

“Por ahí me están exhibiendo una licencia de una antena de SOS Internacional la cual evidentemente fue el punto exacto donde se vino el desplome, esa licencia yo no la tengo en conocimiento… Y un documento de una licencia de construcción de la casa que tampoco obra en los antecedentes delegacionales, podríamos presumir la existencia de documentos apócrifos”.

En este caso será el Ministerio Público el que se encargue de deslindar responsabilidades, así como de determinar sanciones correspondientes.

Salazar Martínez añadió que hasta el momento, los dictámenes presentados sólo determinan las acciones de mitigación a seguir, aunque señalan previamente que la captación de agua, pudo ser un factor causante de los derrumbes, aunque aún faltan estudios que revelarán las causas exactas de lo ocurrido.