En Carolina del Norte, Estados Unidos, una mujer de nombre Anna Ricks tuvo la fortuna de escuchar los latidos del corazón de su hijo Greg, quien falleció a los 31 años en un accidente automovilístico en septiembre de 2016.

Luego de la terrible noticia, los médicos le preguntaron si deseaba donar los órganos de su hijo, y sin pensarlo ella dijo que no, aunque pocos minutos después cambió de opinión y aceptó.

Su corazón llegó a un hombre que había sufrido un ataque al corazón y le quedaba poco tiempo de vida, gracias a eso Anna pudo escuchar nuevamente los latidos de su hijo.

Al encuentro acudieron Greg Robbins y su esposa Gwen, quienes grabaron en emotivo momento.

Gwen declaro que Greg Ricks y su madre Anna, son sus héroes, ya que sin su ayuda, tal vez su esposo no estaría vivo.