La falta de políticas claras  entre los  productores de leche y Liconsa afecta a más de 11 mil  pequeños y medianos productores del país, ya que los  centros de acopio de Aguascalientes, Zacatecas, Jalisco,  Michoacán y Guanajuato, decidieron reducir unilateralmente en 40 por ciento la compra que hacen a este sector, lo que los ha llevado a la quiebra.

Productores aseguran que la medida que se aplicará por lo que resta del año y que disminuirá las compras, generará una sobreoferta en el mercado nacional de leche cruda y en consecuencia la caída del precio que se paga a los productores, sin que ello beneficie en nada al consumidor final.

Al respecto Vicente Gómez Cobo, presidente de la Federación Mexicana de Lechería consideró que se requiere no sólo la integración de los productores, sino políticas clara por parte de Liconsa en cuanto a la compra, pues no contar con ellas afecta a todo el sector ganadero nacional.