Con música de mariachi, cohetes, risas y porras a la Guadalupana los payasos realizaron su tradicional peregrinación hacia la Basílica para agradecerle los favores recibidos durante este año, que a decir de ellos fue bueno, y sobre todo que los ayude a seguir divirtiendo y haciendo sonreír a los niños que son su razón de ser.

“Sigue la tradición, esta fecha venimos a darle gracias a la Villa por las bendiciones recibidas por todo el año”, dijo el payaso Piruli.

El hecho es que payasos acompañados de sus familias estuvieron en misa de las tres de la tarde en el recinto guadalupano, y después el festejo continuó en casa de los payasos.