La noche del sábado, el estallido de una bomba en el centro de Nueva York, dejó al menos 29 heridos, uno de ellos de gravedad.

Los hechos tuvieron lugar en el barrio de Chelsea, en la calle 23, entre la Sexta y Séptima Avenida, una zona de Manhattan muy concurrida, más adelante, otro artefacto fue encontrado y retirado sin causar ningún daño. Hasta el momento ningún grupo se ha adjudicado el ataque.

Autoridades descartaron vínculos entre lo sucedido y un caso similar, ocurrido el sábado por la mañana, en Seaside Park, en el estado vecino de Nueva Jersey, que no causó heridos.

Por otro lado, el FBI investiga como un posible acto de terrorismo, un tercer ataque sucedido en Minnesota, en el que 9 personas resultaron heridas con un arma punzocortante y el atacante fue abatido por un policía que estaba fuera de servicio al momento de la agresión.

Trascendió que el ataque en Minnesota fue reivindicado por el Estado Islámico y que el hombre, cuya identidad no ha sido revelada, invocaba el nombre de Alá mientras atacaba a sus víctimas.