Murió Nabire, una hembra de rinoceronte blanco del norte, con lo que se redujo a cuatro el número de ejemplares que quedan en el mundo.

La rinoceronte vivía en el zoológico de Dvur Kralove, ubicado en el centro de la República Checa, donde nada pudo hacerse para salvarle la vida debido a los importantes problemas de salud que sufría por la ruptura de un quiste.

Tras la muerte de Nabire solo sobreviven Nola, una hembra anciana que vive en el zoológico de San Diego, Estados Unidos; así como las hembras Najin y Fatu, quienes son madre e hija y radican en la reserva keniata de Ol Pejeta, donde también vive Sudan, el último macho de la subespecie.

Estos tres últimos ejemplares fueron transferidos a Kenia en el marco del proyecto “La última oportunidad de supervivencia”, con la finalidad de que el nivel de hormonas de las hembras volvería a ser normal en su medio natural, lo que permitiría la reproducción biológica, situación que no ocurrió.

Todos los demás intentos, incluida la reproducción asistida, han fracasado hasta el momento, debido a la edad avanzada de Sudán.

No obstante, el esperma de rinocerontes macho se conserva en el Instituto Berlinés de Investigación sobre Animales Salvajes, además de que uno de los ovarios de Nabire y diferentes tipos de tejido fueron extraídos inmediatamente después de su muerte y enviados a un laboratorio especializado en Italia.

 

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