Si bien se ha registrado una reducción del consumo de bebidas azucaradas de un 12 por ciento al cierre de 2014, debido a la aplicación de un impuesto de un peso en la compra de estos productos, sustituyéndolos en gran parte por agua simple, con lo que se han recaudado más de 31 mil millones de pesos, no es suficiente para evitar el colapso del sistema de salud, a causa de los padecimientos originados por el consumo de estas bebidas

En conferencia de prensa, Alejandro Calvillo, director ejecutivo del Poder del Consumidor, señaló que “ el impuesto ha tenido resultado positivos se ha reducido el consumo no al grado que se requiere por lo que demandamos que el impuesto sea dos pesos por litro, no de un peso, el impuesto está dando recursos para cubrir una parte reducida de los costos en salud que está generando el consumo de estas bebidas no son suficientes estos recursos, por lo cual un aumento del impuesto del 20 por ciento no solo reduciría más el consumo sino que estaría aportando más a la atención y prevención de las enfermedades generadas por el consumo de estas bebidas”.

Por lo que insistió en que se aumente el impuesto a las bebidas azucaradas del 10 al 20% con lo cual se podría tener un mayor impacto positivo en la salud de la población mexicana; se elimine el IVA al agua embotellada en envases menores de 10 litros, con el fin de hacer económicamente más accesible el agua que las bebidas azucaradas; y se aplique el recurso recaudado a la instalación de los bebederos de agua en las escuelas con sus sistemas de purificación, a la vez que se establece un programa integral de instalación de dispensarios de agua en espacios públicos y privados, así como una política integral de prevención y atención.