Se estima que en México pudieran existir 2 mil pacientes entre 50 y 80 años en México sufren de tumores del Estroma Gastrointenstinal o llamado GIST, (por su siglas en inglés), que son alteraciones que aparecen con mayor frecuencia en el tejido del estómago y del intestino delgado. Y en menor medida, en el intestino grueso, el recto, el esófago o dispersos en la cavidad abdominal.

Si bien los GIST son asintomáticos, en la tercera parte de los casos detectados, se pueden presentar algunos signos como dificultad para tragar, dolor abdominal, sangrado agudo, náusea y sensación de saciedad constante, explicó  David Huitzil, especialista en oncología gastrointestinal.

Dado que es considerada una enfermedad rara, no se conocen hasta el momento los factores de riesgo.  Y aunque hoy se cuenta con el tratamiento adecuado para salvarle la vida a una personas, resulta muy costoso, toda vez que son periodos muy largos de medicación en tres líneas: imatinib, sunitinib y regorafenid, medicamentos a los que no siempre tiene acceso el paciente por falta de recursos económicos.

“El pronóstico de estos pacientes depende del acceso a las tres líneas de tratamiento y desafortunadamente entre que algunos no se diagnostican y no alcanzan el tratamiento, otros probablemente solo tiene acceso a imatinid y las instituciones de seguridad no siempre otorgan los tratamientos de segunda línea o de tercera línea a veces se guían por una cuestión de costo”, señaló el encargado de oncología gastrointestinal del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.