Con un perfil enfocado al público infantil y juvenil.

La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y el Fondo de Cultura Económica (FCE) inauguraron la Estación de Lectura y Librería para Niños y Jóvenes en el Pasaje Zócalo-Pino Suárez, donde se ha desarrollado un espacio público y hospitalario, de casi 60 metros cuadrados, para propiciar la lectura, el diálogo y compartir con los más pequeños.

Ésta es la segunda librería que abre sus puertas a partir del trabajo conjunto de dichas instituciones; la primera, ubicada en el Museo de la Ciudad de México, lleva el nombre de Guillermo Tovar de Teresa y fue inaugurada el 6 de agosto de 2014.

Sin embargo, para el FCE ésta es la sexta librería que abre sus puertas durante la presente administración y la segunda Estación de Lectura, después de que se inaugurara el Centro Cultural Apatzingán, en Michoacán el 13 de febrero de este año.

El nuevo recinto, donde se albergan más de 600 títulos y se exhiben cerca de 12 mil ejemplares, dará acceso a 14 colecciones de libros para niños y jóvenes, las cuales comprenden todo el catálogo del Fondo dirigido a este público.

La propuesta de la Secretaría de Cultura capitalina y del FCE consistió en dividir La Estación en tres áreas: una de lectura en la que niños y jóvenes podrán consultar más de 500 títulos y cerca de mil ejemplares, en un espacio destinado al fomento y promoción de la lectura, donde se encuentran títulos para bebés, niños y jóvenes.

También se cuenta con un área para talleres de lectura, escritura y narración oral, así como un programa cultural coordinado por ambas instituciones que incluirá presentaciones de libros, charlas con autores e ilustradores, lecturas en voz alta, sesiones de cuentacuentos y cursos de verano, entre otras actividades.

Y una librería con la venta de títulos de colecciones como A la Orilla del Viento, A Través del Espejo, Los Especiales de A la Orilla del Viento, Los Primerísimos, Premio Poesía para Mirar en Voz Alta, Clásicos, Ojitos Pajaritos, Espacios para la Lectura y Los Especiales de Ciencia.

La oferta de este espacio de formación lectora incluye un mobiliario que permitirá el acceso abierto y ordenado al acervo. Libreros, canastas, mesas, sillas, cojines, tapetes, un mueble para guardar materiales de talleres y un pizarrón blanco forman parte de este nuevo universo llamado Estación de Lectura y Librería para Niños y Jóvenes.

En este recinto también se ofrecerá asesoría a mediadores de lectura, maestros y padres de familia interesados en desarrollar estrategias de acercamiento a la lectura.

Dicho proyecto se inspira en el modelo de gestión cultural basado en la colaboración interinstitucional y de participación ciudadana  que el Fondo echó a andar en junio del año pasado, cuando abrió la primera etapa del Centro Cultural de Apatzingán, en Michoacán.

Una Estación de Lectura es un acervo vivo y un espacio público para compartir y celebrar la lectura. Es también una invitación a hacer una pausa en el tránsito cotidiano para encontrarse con una plataforma dinámica y creativa, con acceso a libros impresos y en formato electrónico.