Se estima que en México 1.4 millones de personas tiene algún tipo de hepatitis y sea virus “A”, “B” o “C” que aumenta diez por ciento cada año

imageEn el marco del Día Mundial de la Hepatitis este 28 de julio, María Teresa Rizo, Jefe de la Clínica de Hepatitis Viral, en la Unidad Médica de Alta Especialidad en el Centro Médico Nacional la Raza del IMSS, recomendó realizarse una prueba de sangre para su diagnóstico, ya que es un padecimiento que no presenta síntomas.

Se estima que sólo uno de cada cuatro enfermos sabe que la tiene, también uno de cada cuatro pacientes que ha desarrollado cirrosis, puede desarrollar cáncer de hígado.

Hasta antes de 1995, la principal causa de contagio eran las transfusiones de sangre contaminada con el virus de la hepatitis C, pero en la actualidad son las relaciones sexuales sin protección con portadores del virus, el uso de una misma aguja entre personas que se drogan, se realizan tatuajes y perforaciones, e incluso quienes están en hemodíalisis.

Así como la falta de una adecuada esterilización de material médico en consultorios odontológicos, hospitales y lugares donde se realiza el arreglo de uñas de las manos y pies, son algunos de los sitios de mayor riesgo para contraer la enfermedad.

El presidente del Comité Científico de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (FundHepa), Enrique Wolpert Barraza, dijo que los nuevos fármacos pueden eliminar el virus, incluso en los pacientes que ya tienen cirrosis y darles mejor calidad de vida.

“Estos pacientes ya no van a curarse de la cirrosis, pero se puede evitar que lleguen a un cáncer, y lo importante es que con diagnóstico temprano, los enfermos tienen altas posibilidades de curarse, todos aquellos que hayan estado en factores de riesgo, aunque sea una sólo vez, deben realizarse la prueba”.

Los síntomas de esta enfermedad cuando se tiene por años el virus y avanza el padecimiento son: fatiga, disminución del apetito, dolor en articulaciones y en el abdomen, orina oscura, heces color gris, ictericia (color amarillento en lo blanco de los ojos y la piel), los cuales pueden aparecer hasta 20 años después de haberse infectado.