Al reconocer que no cuenta con elementos suficientes, le es imposible poner freno a las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), toda vez que la Sección 22 tiene el control sobre el 92 por ciento del Instituto Estatal Educativo oaxaqueño, por lo que no ha podido llevar el registro de controles de asistencia y la aplicación de descuentos y sanciones administrativas

Al reunirse con diputados y senadores, el Gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, señaló que “para la aplicación de la ley, y que esta aplicación de la ley tenga la fortaleza y la legitimidad del uso de la fuerza, se requiere un estado de fuerza, Oaxaca no tiene ese estado de fuerza”. Y es que dice, en Oaxaca sólo hay 3 mil 500 policías en todo el estado, los cuales son insuficientes para enfrentar las movilizaciones del magisterio disidente.

Negó que la Ley Estatal de Educación haya sido elaborada por la Coordinadora, y aseguró que ésta no va en contra de las disposiciones de la Reforma Constitucional en la materia: “se trata de un esquema de apropiación de las estructuras educativas del estado, apuntalado por una membresía sindical integrada por más de 83 mil trabajadores, cuya capacidad de movilización ha superado históricamente los mecanismos de contención y control de los gobiernos estatales”.

Por otro lado, pidió que el INEE para la aplicación de la evaluación educativa en la entidad, tome en consideración el contexto en el que se desarrollan los maestros de Oaxaca.

Se prevé que la próxima semana acuda el gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega.