De acuerdo con la Asociación Nacional de Telecomunicaciones, el robo de celulares se incrementó en México 37.8 por ciento durante 2015 respecto a 2014, lo que lo hace uno de los artículos más robados.

También se dio a conocer que en el 80 por ciento de los asaltos, la víctima resultó herida por disparo de arma de fuego o apuñalado al oponerse a entregar su teléfono celular, y a pesar de ser considerado como delito de bajo impacto por la Procuraduría de Justicia capitalina, también se reportan casos de personas que murieron al resistirse al robo.

Por lo anterior, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, el diputado Armando López Campa, planteó endurecer las penas tanto por la comisión de este ilícito como a quien venda el producto en el mercado negro, para desestimular el actuar de los delincuentes.