Durante el verano aumentan los riesgos de deshidratación, a causa de la exposición solar, insolación, quemaduras en piel y golpe de calor.

También, se incrementan las enfermedades gastrointestinales, por consumo de alimentos y bebidas contaminados, por eso es mejor comerlos cocidos y no crudos, especialmente los productos del mar.

La Secretaria de Salud te invita a reforzar las medidas preventivas como evitar exponerte al sol, en horarios entre las once y las 16 horas, periodo de mayor radiación solar.

Si presentas piel caliente y enrojecida, ausencia de sudoración, pulso fuerte y contundente, respiración dificultosa, pupilas dilatadas, fiebre, mareo o pérdida de la consciencia, debes acudir de inmediato al médico.

Ante cualquier síntoma de deshidratación, los menores de cinco años, deberán ser trasladados a las unidades médicas, para ser atendidos. Ahí, los padres o tutores recibirán sobres de Vida Suero Oral, para continuar el tratamiento en casa.

Además, es mejor lavarse las manos después de ir al baño, luego del cambio de pañales a los bebés y antes de preparar o consumir alimentos, así como clorar o hervir el agua antes de su consumo