Una perra callejera entró en un angosto túnel en busca de comida y sacó la cabeza por un agujero.

Por desgracia quedó atorada y expuesto al sol. Para su buena suerte, los vecinos se apresuraron a rescatarla.

Una vez libre, fue bautizada como Nikki, que ahora busca un hogar y una familia que lo quiera y alimente.